Recursos Humanos en la empresa gastronómica

A lo largo de más de 40 años de actividad como Director de la consultora Foodconsulting, he tenido la oportunidad de trabajar con numerosos empresarios gastronómicos y observar muy distintos procesos empresariales. Algunos emprendimientos lograron consolidarse y mantenerse en el mercado durante años; otros, en cambio, sucumbieron frente a las recurrentes crisis económicas que caracterizan a la Argentina.

He visto empresas que comenzaron con muy pocos conocimientos del negocio y que, con el tiempo, lograron transformarse en importantes cadenas. También emprendimientos que, a partir de un gran esfuerzo inicial, fueron encontrando lentamente su lugar en el mercado.

Durante todo este recorrido me he ocupado de preguntar a mis clientes cuáles eran los principales problemas de su actividad. En algunos casos pude aportar soluciones; en otros, fue necesario estudiar cada situación con detenimiento para encontrar las alternativas más adecuadas.

Con el paso del tiempo descubrí que existe un problema central que atraviesa transversalmente a casi todos los emprendimientos gastronómicos: la relación con el personal.

La gastronomía es, ante todo, una empresa de servicios. Para funcionar correctamente requiere un equipo bien preparado y un liderazgo sólido, capaz de integrar dos dimensiones fundamentales: el arte de la cocina y la calidad del servicio con el que ese producto llega al cliente.

Mi conclusión, después de tantos años de trabajo en el sector, es clara:
los emprendimientos que más éxito han tenido son aquellos que supieron construir equipos eficientes, generando entre sus integrantes un verdadero sentido de pertenencia y orgullo de formar parte de la organización, y una participación comprometida en la obtención de un resultado final de calidad.

Sin duda, esto no ocurre únicamente en la gastronomía. Sin embargo, en esta actividad se vuelve particularmente evidente.

A lo largo de mi experiencia también he tenido la oportunidad de realizar intervenciones para la formación de equipos, incluso integrando gerentes y encargados de distintos establecimientos. Los resultados han sido sumamente positivos.
Crear conciencia de equipo, compartir dificultades y construir soluciones en conjunto se ha convertido, para muchos participantes, en una de las experiencias más enriquecedoras de su desarrollo profesional.

Trabajar durante largas jornadas —muchas veces de diez horas o más— con las mismas personas, enfrentando simultáneamente las exigencias de los clientes y las presiones propias de la empresa, genera inevitablemente niveles elevados de estrés laboral. Este tipo de tensiones solo puede sostenerse cuando existe un verdadero espíritu de equipo y un liderazgo capaz de acompañar y contener al grupo.

Las empresas más importantes del mundo han comprendido que la capacitación de sus cuadros de conducción es un factor clave para el crecimiento y la estabilidad de sus organizaciones. Conceptos como inteligencia emocional, empatía y liderazgo han adquirido una relevancia cada vez mayor, porque no solo contribuyen al éxito del negocio, sino también a la permanencia de los empleados, que se sienten acompañados y parte de un proyecto común.

La gastronomía puede ser un excelente negocio para quienes comprendan que no basta con incorporar nuevas tecnologías o mejorar los métodos de producción. Es igualmente importante ocuparse de las personas que realizan esas tareas y de la forma en que son conducidas.

El verdadero desafío es capacitar de manera permanente, no solo a quienes producen, sino especialmente a quienes lideran y conducen los equipos, brindándoles herramientas modernas de gestión y conducción.

Cada persona llega al trabajo con su propia historia, sus experiencias y su forma de entender las relaciones humanas. Sin embargo, esas cualidades personales no siempre garantizan la capacidad de liderar equipos, y por eso es necesario trabajar conscientemente en el desarrollo de estas competencias.

Con esta convicción hemos desarrollado en Foodconsulting programas de capacitación especialmente dirigidos a Gerentes y Encargados gastronómicos, que combinan un enfoque teórico con ejercicios prácticos, orientados a mejorar la relación profesional con los equipos de trabajo y aumentar las posibilidades de éxito del emprendimiento.